Galería de fotos:
DOS SUBIDAS DE IMPRESIÓN
Cerro del Collado Alguacil Cerro Jabalcón Collado del Alguacil Granada Jabalcón  
ComentarEnviar a un amigoImprimir Fotos Francisco Javier García, Francisco Lorenzo Gráficos Álvaro Aznar
1. Introducción2. Más información3. Collado del Alguacil4. Cerro Jabalcón
Sin lugar a dudas, la provincia de Granada aún guarda para los locos de las cumbres interesantísimas subidas como estas dos que ahora os presentamos. Una de reciente creación, no más de un año y que se presenta en sociedad con el nombre de Collado del Alguacil y otra, localizada en la comarca del Altiplano Granadino, la subida al Cerro Jabalcón. Son dos escaladas en plena naturaleza, poco conocidas para el público en general, muy atractivas para los aficionados a la escalada en bicicleta y con números de vértigo. ¿Os atrevéis?.
Coordina: APM
La provincia de Granada se ha convertido por derecho propio en una mina sin fin para los locos de las cumbres. Es como un hipermercado siempre repleto de todo tipo de géneros al que acuden sus fieles clientes en época de rebajas. En esta ocasión nuestro supermercado particular es la patria chica de Boabdil, donde ya conocemos infinidad de subidas para todos los gustos; empezando por las múltiples posibilidades de ascenso al Veleta, el gran atracón que posibilitan la Contraviesa y la Sierra de Lújar con sus multitud de vertientes, o bien la cercana Alpujarra, toda ella cargada de subidas por doquier.
Para esta ocasión hemos creído conveniente dar a conocer dos ascensiones muy interesantes y seductoras. Una de ellas por el gran impacto que ha creado en el entorno cicloturista gracias a su cercanía a Granada, a su reciente descubrimiento y, sobre todo, a unos números que aturden: el Collado del Alguacil. La otra es una escalada que goza de una situación estratégica en medio del Altiplano Granadino, el Cerro Jabalcón. Y, como no podría ser otra forma, os prometemos para números sucesivos de Ciclismo en Ruta, seguir descubriendo para vosotros subidas tan interesantes como las que ahora os mostramos.
DE LA PISTA AL ASFALTO
El término “alguacil” proviene del “Idioma árabe” árabe al-wazÐr, “el oficial” (del que viene también la palabra más tardía “Funcionario” funcionario subalterno que ejecuta las órdenes de los o “Juzgado” juzgados y o “Tribunal” tribunales con arreglo a las leyes. En nuestro caso, el Collado del Alguacil se convierte no en un simple funcionario, sino en un verdadero juez de paz, vecino de subidas tan interesantes como las cercanas al Collado de las Sabinas por el Hotel del Duque o su vertiente hermana, aún más exigente y en obras, por la Haza Llana.
Y arriba impertérrito, la percha del Pico Veleta, esperando ser escalado por alguna de sus múltiples vertientes. De nuestras numerosas incursiones en Sierra Nevada, siempre nos había llamado la atención una pista o carril de tierra a media ladera que partía desde Güéjar Sierra hacía el noreste, camino del Cerro del Calar y la Loma del Maitena. Esta pista era muy conocida entre los aficionados a la BTT ya que desemboca al otro lado del valle en Tocón de Quéntar discurriendo a través de unos impresionantes paisajes. Otra cosa será cuando esta carretera se continúe precisamente al otro lado de la montaña. ¿Os imagináis encadenar el Collado del Alguacil con la subida por el Hotel del Duque y rematar con la escalada a Sierra Nevada por Monachil?
La última vez que acudimos a Sierra Nevada para cubrir la clásica subida al Pico Veleta pudimos comprobar mediante nuestros inseparables prismáticos que el color de la pista de tierra que tantas veces habíamos divisado en la lejanía era distinto, parecía que había sido sustituido por el negro asfalto, ¡grata noticia! Poco tardó esta nueva subida en ser acotada, medida y desentrañada. Echad, echad un vistazo a sus datos altimétricos y… ¡alucinad, chavales! Un nuevo gigante se presenta en escena. Desde su cima las vistas impresionan: a un paso se pueden divisar las cotas más altas de la Península Ibérica.
MUY CERCA DEL PARAÍSO
El municipio de Güejar Sierra es eminentemente serrano. Situado en la vertiente noroeste del Parque Natural de Sierra Nevada y a más de 1.000 metros de altitud, este lugar es ideal para la práctica de deportes de naturaleza, tales como el senderismo (puede caminarse hasta el Mulhacén por la vereda de la Estrella), rutas turísticas (a pie, a caballo o en bicicleta), espeleología (cerro del Calar y collados de Aguacil y de las Víboras), parapente (con varias zonas de despegue para posarse siempre junto al río Genil) y escalada (tanto en hielo como en roca). Un verdadero vergel para los amantes de la naturaleza, la montaña y del cicloturismo.
Aunque la primera población que parece haber colonizado estos parajes data de la época de los visigodos, hay constancia de la existencia de canales y medios de cultivo que pudieron ser utilizados ya en época de los romanos. De cualquier modo, el origen del actual núcleo urbano corresponde a los musulmanes, que la denominaron Qaryat Wualyar, un poblado especialmente dedicado a manufacturas de seda e hilo. Conquistada por los cristianos, se sumó posteriormente a la rebelión morisca como en la cercana Alpujarra y, con diversas argucias, sus habitantes frenaron la victoria de Juan de Austria pagando las consecuencias con su despoblamiento.
A partir de 1572 se inició el proceso de recolonización y en 1575 obtiene la independencia como municipio al segregarse de Granada. Durante el siglo XIX y a principios del XX, el duque de San Pedro Galatino realizó varias obras importantes, entre ellas el tranvía de la sierra, que acabó con el aislamiento de esta población.
Se conservan sólo restos, en el Cerro del Castillejo, de una de las dos fortalezas moriscas que fueron levantadas en el siglo XV. La iglesia parroquial se construyó en 1625 sobre las ruinas de una anterior levantada en 1530 y quemada por los moriscos antes de ser derrotados. Tiene un artesonado mudéjar y una talla de la Inmaculada Concepción realizada por la escuela del maestro granadino Alonso Cano. También son dignas de mención las fuentes de los Dieciséis Caños y de la Plaza, verdadero lugar de peregrinación de los cicloturistas de la zona. ¿Os animáis?
UN GIGANTE EN EL ALTIPLANO GRANADINO
El Cerro Jabalcón representa para los habitantes del Altiplano Granadino lo que el Mont Ventoux simboliza a los vecinos de la Provenza francesa; una referencia geográfica, histórica y, cómo no, deportiva. Este cerro, que bien podríamos denominar “monte multiusos”, constituye un lugar de referencia para gran número de actividades. Como todo referente geográfico que se precie, es el lugar “idóneo” para la instalación de complejos de antenas y repetidores tan necesarios para difundir las señales audiovisuales y de telefonía, tan demandadas hoy en día. De otro lado, se encuentran los fervorosos romeros de toda la comarca que año tras año acuden en romería el último domingo de abril a venerar a la imagen de su Virgen de la Cabeza. No nos podemos olvidar de que sus inmejorables condiciones de vuelo, suponen un idílico paraje para los aficionados al vuelo libre.
Tampoco hay que dejar de lado a los enamorados de la naturaleza en sus múltiples facetas (botánica, faunística, paisajística, etc.), que encuentran en estos parajes un lugar de esparcimiento ideal. Y por último, otro colectivo en auge que se apunta al carro, son los cicloturistas amantes de los grandes retos como los “locos de las cumbres”. Allí donde hay una antena, ya se sabe, como mínimo existe un carril de tierra para llegar. Pero uno siempre se pregunta: ¿y si estuviera asfaltado? Esa cuestión nos la solemos hacer los locos de las cumbres hasta que nos desplazamos para comprobar in situ y metro a metro los entresijos de la escalada. La duda queda despejada. Aquí os presentamos sus números, que sin ser un coloso fuera de categoría, sí constituye un reto para todos aquellos aficionados amantes de las subidas y los terrenos inhóspitos.
El municipio de Zújar está situado entre las Cordilleras Subbéticas, en el denominado Altiplano Granadino. Su peculiar orografía se configura por su situación entre la Sierra de Baza, al sur, y la Hoya de Baza y la Sierra del Pozo, al norte. La villa de Zújar se encuentra en las faldas del Cerro Jabalcón, presentando su término municipal un conjunto de altiplanicies horadadas por la lenta acción del agua, que ha conformado una red de barrancos y ramblas que descienden hacia el cauce del río Guadiana Menor. En la actualidad este cauce está ocupado por el embalse del Negratín, confluencia de los elementos orográficos e hidrográficos del entorno. Además de terrenos pelados y secos de naturaleza calcárea, el núcleo de Zújar se sitúa en una zona de afloramiento de agua subterránea, como así lo atestiguan las numerosas fuentes que han permitido la existencia de una frondosa vega desde tiempos inmemoriales. Antes de escalar el Cerro de Jabalcón sería interesante visitar la villa. Su nombre proviene del árabe sujayra, que significa “peña grande”. Hay constancia de asentamientos humanos en el Neolítico y en la época de la cultura argárica. También hay datos que demuestran que hubo un poblado íbero en los siglos IV y III a.C. En época romana estuvo adscrita a la localidad de Baza, bajo la denominación de Hactara, aunque fue bajo el dominio musulmán cuando se construyeron los barrios de Alcazaba, Jarea y El Lugar, y la localidad tomó la fisonomía actual. La ciudad estuvo protegida por una alcazaba, de la que apenas quedan restos, y opuso mucha resistencia a los Reyes Católicos, aunque finalmente fue conquistada por las tropas cristianas en 1489. La población morisca, un 95% del total, fue expulsada y se repobló con cristianos viejos. En 1649 fue declarado municipio independiente y recibió el título de villa.
Su centro urbano está formado por un barrio de sabor morisco de casas encaladas, algunas de las cuales proceden del siglo XVI, en una intrincada red de callejuelas que desembocan en la rambla de Zújar, donde aún se encuentran vestigios de agricultura y asentamientos tradicionales. También existe un enorme barrio de casas-cueva, formando un abigarrado conjunto en la loma de Abatel. Antaño famoso por su balneario de aguas termales (hoy sumergido bajo el pantano), el visitante puede seguir gozando de los efectos beneficiosos de sus aguas naturales calientes y ligeramente sulfurosas a unos 9 km. del pueblo en dirección al Negratín. Zújar conserva además algunas tradiciones muy peculiares, sobre todo las fiestas Patronales de Moros y Cristianos en honor a la Virgen de la Cabeza, que se celebran desde el último sábado de abril al martes siguiente. Entre las diversas manifestaciones lúdicas, destaca la Romería a la Ermita, situada en la cima del Cerro Jabalcón junto a dicha representación escénica de Moros y Cristianos. Os invitamos a realizar vuestra propia función teatral peregrinando a los lomos de vuestras monturas hasta la cima del Jabalcón.
UN NUEVO GIGANTE A ESCENA
Localización: Desde Granada se toma la A-395 dirección Sierra Nevada. Tras 4-5 km. la abandonaremos para acercarnos a Pinos Genil, punto de inicio de esta espectacular escalada. Justo a su entrada se encuentra el cruce para tomar la SE-53 dirección Güéjar Sierra. Poco después de pasar por el embalse de Canales y tras cruzar por la parte baja del pueblo, se continúa dirección a la antigua Estación de Maitena por la GR-460. Tras salir del pueblo y en pocos metros deberemos coger un cruce a la izquierda hacia el Collado del Alguacil, el Camino Güejar Sierra-Padules-Toncón de Quentar.
Especificaciones: La SE-53 goza de un excelente asfalto hasta llegar a Güéjar Sierra y está dotada de señalización horizontal y vertical. Después de coger el cruce del Collado del Alguacil, nos encontramos con los infernales últimos 8 km. de subida, recientemente asfaltados e inmaculados para la práctica del cicloturismo. Al inicio de la ascensión predominan los cultivos típicamente mediterráneos de olivos, higueras y almendros. Existe un pequeño bosquete de encinas en el entorno del Cortijo Balderas. Posteriormente la vegetación se hace más monótona y abunda el matorral de montaña, donde el esparto es el verdadero rey, estando ausente cualquier tipo de manifestación arbórea.
Fuentes: Existe una fuente de aguas cristalinas en Güéjar Sierra, unos 150 metros antes de bajar a la parte baja del pueblo y acometer el duro tramo al 20%
Descripción: Esta subida que ahora se presenta en sociedad, es una escalada verdaderamente exigente, siendo muy aconsejable que cada uno vaya a su ritmo, pues el cebarse un poco puede significar un duro contratiempo para su escalada. El inicio lo hemos situado en Pinos Genil, en el mismo cruce donde se toma la SE-53 dirección a Güéjar Sierra. Desde aquí la carretera comienza a empinarse, teniendo un tramo de 3,5 km. (pendiente media del 5,5%, con tramos del 10%) hasta llegar a la altura de la Presa de Canales, que embalsa las aguas del Río Genil provenientes de Sierra Nevada.
Un corto tramo prácticamente llano de 500 m. paralelos al pantano, nos hará disfrutar de la espectacularidad del paisaje antes de que la ruta se sitúe en torno al 5% de pendiente media. Después de coronar un pequeño altillo y descender unos metros, se llega a Güéjar-Sierra. Tras una pequeña travesía urbana y descender a la parte baja del pueblo junto al embarcadero del embalse de Canales, afrontaremos un duro tramo con puntas del 20% para incorporarnos a la carretera que baja a la antigua estación de Maitena (GR-460) y tomar el recientemente asfaltado camino de Güejar Sierra a Tocón de Quentar por el Collado del Alguacil.
En este mismo instante se inicia la zona más dura por porcentaje medio, prácticamente 8 km. al 10% de media. Pocos puertos a nivel nacional pueden presumir de estos números. Además, estas cifras pudieran aumentarse si tomáramos la opción de iniciar la subida desde el mismo río Genil junto a la estación hidroeléctrica situada por debajo de Güéjar Sierra: en este caso serían unos 10 km. al 10%. ¿Verdad que asustan y al mismo tiempo atraen estos dígitos?
Una serie de carteles nos harán saber que vamos por buen camino: Camping Cortijo, Cortijo Balderas o Camino de Padules, y sólo nos queda saber si las inclemencias meteorológicas invernales dañarán en un futuro el virginal aspecto de su negro asfalto. El sentido de la subida es noreste, buscando la crestería de la Loma del Maitena (a la derecha) y el Cerro del Calar (a la izquierda). A partir de ahora debemos seguir la carretera sin desviarnos en ningún momento. Existe la posibilidad de tomar una pequeña carreterita que desciende al Molino de Cotos junto
al río Maitena, para iniciar desde aquí un ascenso ininterrumpido a la loma del Cerro Papeles. Aunque en la actualidad sólo están asfaltados unos pocos kilómetros, el carril continúa prácticamente hasta la misma cima a más de 2.400 m. de altitud. Sería interesante explorar esta posibilidad durante el camino de vuelta desde el Collado del Alguacil. Continuamos nuestro periplo hasta darnos de bruces con dos imponentes herraduras en torno al km. 12, que nos darán una buena medida, tras el cambio de orientación, de la dureza de la subida.
En pocos metros hemos dejado a nuestros pies el precioso valle del río Maitena y su junta con el río Genil. Serán las únicas herraduras de la subida y ¡vaya herraduras!, la segunda de ellas con puntas del 19% de pendiente. Después, la escalada irá siempre a media ladera, pero sin dar el más pequeño respiro a nuestras pesadas piernas. Se sucederán las rampas una detrás de otra hasta pasar en el km. 14 junto al Cortijo Rural Balderas, un lugar de ensueño para los amantes de la naturaleza. En nuestro caso, el hecho de llegar hasta aquí ya puede considerarse como una gran hazaña sólo reservada a los más intrépidos y tozudos cicloturistas. Hasta nuestro objetivo aún nos restan tres mil metros infernales con un kilómetro al 11,2% de media y con una rampa al 18% que nos puede dar la puntilla si no disponemos de los desarrollos adecuados. Son la antesala a la cima a 1.892 metros de altitud. Desde este punto las vistas son cautivadoras. Por un lado, la vertiente norte de Sierra Nevada con sus “tres miles” a tiro de piedra (Alcazaba, Mulhacén y Veleta), y hacia el norte se puede llegar a ver Quéntar, las Sierras de Huétor y Arana, La Peza y la Hoya de Guadix o el Pico de La Sagra. Una verdadera recreación para la vista después de una agonística escalada. Bien merece la pena.
EL GIGANTE DEL ANTIPLANO
Localización: Tras dejar la A-315 y tomar la avenida de los Baños, entramos en Zújar, de donde parte una carretera local, con la indicación de acceso al cerro Jabalcón y la Ermita de la Virgen de la Cabeza. Tras 5 km. de subida se debe girar a la izquierda en un cruce hacia nuestro destino final
Especificaciones: Aceptable suelo para una carretera tranquila, de unos 4 m. de anchura y sin señalización horizontal. En torno al km. 4 de ascensión, poco después de pasar junto a la depuradora, empeora el asfalto. Poca sombra a lo largo del recorrido.
Fuentes: Ausentes durante la subida: tendremos que aprovisionarnos del líquido elemento en Zújar.
Descripción: La subida al cerro Jabalcón aúna todas las características necesarias para ser considerada como de interés por los "los locos de las cumbres". Aunque no es tan exigente como el Collado del Alguacil, si reúne la suficiente dureza y espectacularidad como para ser presentada en la sociedad.
El cerro de Jabalcón (1.492m.), es un monte perteneciente a las cordilleras subbéticas. Está ubicado en plena comarca del Antiplano Granadino, concretamente dentro de un paraje semidesértico de la Hoya de la Baza. Este gran molde caliza dolomítica es totalmente distinta a los terrenos que lo circundan: no es un volcán por muchas aguas termales que salgan de las fuentes que de él manan. Esta especie de Mont Ventoux granadino es, por su elevada altitud, su aislamiento y sus alrededores, un punto clave para la práctica del vuelo sin motor en Andalucía, disponiendo de dos pistas de despegue. Esta inédita y dura subida que os proponemos se inicia en la misma villa Zújar a 783 m. de altitud, situada entre el cerro Jabalcón y el cerro Jaufi, junto a una vega frondosa con vestigios de agricultura y asentamientos tradicionales. En este caso os presentamos una peregrinación al Santuario-Ermita de la Virgen de la Cabeza al igual que la que todos los años realizan los zujareños el último domingo de abril. Nosotros la haremos a lomos de nuestra montura mecánica y bajo el empuje de nuestra propia fuerza y el líquido elemento aportado por algunas de las famosas fuentes de la comarca.
El primer kilómetro de la subida resulta bastante llevadero y nos servirá para ir calentando motores antes de acometer empresas mayores. Un denso olivar, uno de los principales recursos de la zona, nos acompañará en nuestro discurrir. Ya el segundo kilómetro nos exigirá un mayor esfuerzo con rampas de hasta el 13%. Va a ser el tercer tramo kilométrico quien ponga a cada uno en su sitio con mil metros al 10,8% de media y rampas máximas del 14%. Dos espectaculares herraduras nos ofrecerán unas magníficas vistas del primer tramo duro de la subida con la villa de Zújar sobre su rambla. Ahora la ascensión nos dará un breve respiro con un tramo de 2 km. en torno al 2,5% de pendiente media que irá bordeando toda la ladera este de la montaña. Poco después de pasar junto a la depuradora, el firme de la carretera empeora sensiblemente hasta encontrarnos sobre al km. 5 de subida con el cruce a la izquierda que nos dejará a las mismas puertas del cerro Jabalcón. A partir de aquí se inicia el tramo más exigente con 5 km. al 8% de media. Abordaremos una interminable recta a media ladera de 1.600 m. de longitud en la que debemos tener precaución, sobre todo, en la bajada con las piedras sueltas rodadas desde la montaña. Este largo tramo rectilíneo nos dejará a las puertas de un espectacular balcón natural, una gran herradura a izquierdas que nos hará cambiar completamente el sentido de nuestra marcha de norte al sur. Esta tremenda curva se convierte realmente en el punto de inflexión de la escalada. En este punto se encuentra una pista de despegue orientada hacia levante. Desde el cruce el paisaje agreste de la montaña se hace palpable, cambiando completamente la vegetación al destacar la presencia de pinares de reforestación.
El siguiente kilómetro acaba con una tremenda rampa al 13% seguida de un brevísimo descanso. El último tramo de la subida coincide con la zona más revirada de la misma al sucederse de manera consecutiva una gran curva en vaguada y siete herraduras. La espectacularidad del terreno es inmensa, pasando el pinar a ser sustituido por vegetación mediterránea autóctona en la que abundando el esparto y las plantas medicinales. La subida asfaltada se termina coronando un alto en torno al km. 10,3, donde una gran antena de telecomunicaciones nos dará la bienvenida.
A partir de aquí la carretera es sustituida por una pista de tierra con un primer tramo en bajada donde tendremos que extremar la precaución para por fin acometer el último gran escollo de la subida, un tramo con rampas al 20% que nos dejará en una pequeña explanada junto al Santuario-Ermita de la Virgen de la Cabeza y un complejo de antenas. Este último tramo sólo será recomendable para aquellos que dispongan de BTT. Las vistas a disfrutar bien merecen el gran esfuerzo realizado, con el pantano del Negratín y sus caprichosas orillas quebradas en primer término y a nuestros pies toda la Hoya de Baza, mientras que al fondo se asientan las estribaciones de la Sierra de la Sagra, Castril y Cazorla. Toda una regalo para nuestros ojos.
www.altimetrias.com
1. Introducción2. Más información3. Collado del Alguacil4. Cerro Jabalcón
Para dejar un comentario regístrate o accede si ya eres usuario.
tengo que decir que la subida del alguacil es bastante dura mi desarrollo a sido suficiente 36x25 teniendo en cuenta que habia subido antes el purche..saludos
aunque tengo que decir que la información esta bien
¿ y la información actual de las carreras?