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EL MAYOR PUERTO DEL PLANETA.... CASI ASFALTADO
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1. Introducción2. Más información
¿Cuántas veces se han preguntado los entusiastas lectores de las altimetrías de esta revista cuál es el collado más difícil y/o el más alto del planeta? Aquí os presentamos el Khardung La, un extraño monstruo del Himalaya, donde la menor cantidad de oxígeno añade una dificultad extra a este coloso. Quizás su dificultad no se pueda comparar con los puertos que todos conocemos, ya que tienen muy poco en común, pero su dureza es algo fuera de lo habitual.
Las ascensiones a los collados del Himalaya transcurren a alturas inimaginables para las carreteras de Europa. Toda la zona es altísima. El choque del subcontinente indio con Asia, hace millones de años, levantó unas montañas colosales de hasta 8.000 m., las más altas del planeta, así como la meseta tibetana, a unos 5.000 m. Las vías de comunicación para circular por esta zona -y por lo tanto para transitar en bici por allí- están aún en estado deficiente, tanto por culpa de la meteorología en el invierno a esas alturas, como por el subdesarrollo general de la zona.
En 2002 coroné en bici de carretera muchos collados del Himalaya, hasta de 5.200 m, en una inolvidable travesía con dos amigos desde Lhasa hasta Khatmandu. También en un segundo viaje (2005), ya en bici de montaña, más apropiada al lugar pero más pesada, recorrimos parte del Tíbet central y el norte de la India (Ladak), localizando y midiendo con precisión los collados ciclables más altos del mundo en el marco del proyecto “Pedalsalcel”. Ahora propongo al lector revivir la ascensión al collado razonablemente asfaltado más alto del mundo. Y digo ‘razonablemente’ porque en su tercio final estará en mal estado, aunque por suerte las pendientes son suaves. En cualquier caso, quien no tema a los tramos finales con agua y piedras, usa triple plato, está adecuadamente aclimatado y no sufre por su bici de carreras, podrá coronar el Khardung La, de 5.359 m., situado cerca de la frontera india con China.
ALTURA COLOSAL
A menudo se le atribuían a esta montaña altitudes equivocadas y muchísimo más altas, es un reclamo turístico. Nosotros registramos con un GPS profesional los datos de satélite durante 40 minutos en su cima. De vuelta a casa lo midieron con gran precisión varias instituciones: 5.359 m., sin duda. Si subís, ninguna bici de carretera o ciclocross habrá llegado más alto, garantizado. Si se desea, incluso se podría descender por su otra vertiente (no sé en que estado se encuentra) hasta el Valle de Nubra y/o volver cargando la bici en un vehículo.
Hacia los dos tercios de la ascensión, al final del asfalto decente, hacia el kilómetro 24, se encuentra un puesto de vigilancia con barrera. En realidad la carretera está asfaltada para tener un rápido acceso con la infantería o las piezas de artillería si se reabriera el conflicto con los chinos en la cercana frontera en discordia (no en el collado). Si preguntáis qué requisitos se necesitan para la ascensión al Khardung La, en algún lugar ‘oficial’ de Leh os dirán que paguéis permisos o algo así, pero ellos mismos están mal informados. Lo mejor es que en los días anteriores a la ascensión preguntéis a algún viajero que descienda sobre si te hacen dejar el pasaporte o te piden un permiso pagado en Leh. Nosotros atravesamos el puesto de control sin más ceremonias, pero conviene ser prudente. Estas altas y antiguas vías de comunicación en el Himalaya buscaban garantías para que las caravanas de yacs pudieran ascender con relativa comodidad, por lo que no hay ni una sola rampa dura, un detallazo que los camiones “asmáticos” de indios y chinos agradecen tanto como los ciclistas. Antes de iniciar esta aventura, es mejor tomarse unos días para aclimatarse bien visitando la ciudad o llegar en bici desde Manali para aclimatarse durante una semana, aunque la carretera está en mal estado, con obras y grandes camiones.
LA ASCENSIÓN
La base para ascender al Khardung La (“La” significa collado, en lengua tibetana) es, sin dudarlo, la bonita y empinada población de Leh, la capital del Ladak, en el Tíbet indio. La ascensión se inicia sobre los 3.500-3.600 m. de altitud, según donde se duerma. La ascensión al Khardung supone un gran desnivel (unos 1.800 m.) hasta los 5.359 m. A esa altitud, con déficit de oxígeno, sin descansos ni suministros (sólo agua de nieve al final) se agradece que la carretera sea realmente suave, con un porcentaje del 4-5% todo el recorrido, salvo alguna rampa algo más dura al inicio. Cuidado que incluso ese miserable porcentaje de desnivel se convierte en un muro a esa altitud. Cuanto más cómodo sea el desarrollo que se usa, mucho mejor.
Como la velocidad ascensional con poco oxígeno será la mitad o menos de la habitual, conviene llevar triple plato para no ir “clavado” a la baja velocidad obligatoria durante los 37 km. de ascensión. Como un Galibier aproximadamente, pero a paso de tortuga. La ascensión al collado es mejor iniciarla temprano, por si el tiempo empeora después del mediodía y evitar también el tráfico de la tarde. La carretera al principio recorre un paisaje con vegetación y canales de riego en las inmediaciones de Leh, que es como un oasis en el pétreo Ladak, pero al ganar altura ninguna sombra va a proteger ya al ciclista. El tráfico es muy escaso por la mañana, sólo algún vehículo 4x4 con turistas boquiabiertos que cuando te ven te fotografían. Y poco más.
RITMO CONSTANTE
La pendiente es bastante continua. No es prudente empezar con todas tus fuerzas, pues a más rapidez en ganar altura, más difícil se lo pones a tu sistema de transporte del oxígeno, tanto para capturarlo como, sobre todo, cederlo a los músculos. Tómalo con calma, mira hacia donde quieras y verás lejanas montañas nevadas, siempre de alturas notables comparadas con las de Europa. Alrededor del kilómetro 9, en el fondo de un valle a la izquierda puede verse, integrada en el paisaje, una antigua aldea tibetana. No merece la pena perder altura si pretendes comprar algo ahí. Con la altitud el ambiente es espléndido, realmente alpino, con grandes rocas, glaciares y hielo en el paisaje. En mi opinión, es el collado más bonito que he subido en el Himalaya, donde generalmente suelen ser monótonos y terminan en un suave cambio de pendiente. Los neveros, en julio, ya no interrumpen totalmente la carretera, aunque podrás fotografiarte apoyado en ellos, como en una etapa de los Dolomitas.
UN ÚLTIMO ESFUERZO
Ya en los tres kilómetros finales, el Khardung La se defiende obligándote a realizar una travesía sobre tierra dura bajo bonitos pero inestables pináculos rocosos, pasando incluso alguna zona estrecha (la Nubra Gate). Esta travesía puede haber cambiado con los terremotos de la cercana zona de Cachemira en los últimos dos años. Desde Leh puede observarse bien con unos prismáticos. Al final, una curva y por fin ves el Vall de Nubra. ¡Estás arriba! Hay antenas y un destacamento con algunos pobres soldados indios haciendo la mili a 5.359 m... !qué duro!. Incluso puedes comprar una camiseta conmemorativa de tu ascensión. Los soldados son amables y no se sorprenden demasiado por tu presencia, pues es habitual que en verano suban algunos ciclistas. Ellos saben bien que la altura que indica en la camiseta roja que venden (5.600 m.) es incorrecta, pues todos los GPS de los viajeros indican bastante menos. El tiempo empleado varía, lógicamente, según el ciclista, pero imagina aproximadamente el doble de lo que tardarías a nivel del mar para un puerto de este desnivel. Después de las fotos de rigor en el collado, el descenso será impresionantemente largo, puesto que a los 37 km. se añade la prudente velocidad a la que debe descenderse por estas carreteras, pensando en uno mismo y en la pobre bicicleta de carretera. Entonces, en la imaginación, pueden verse los centenares de camellos o de yacs que parsimoniosamente realizaban este mismo recorrido antaño, cargados para el comercio entre los altos valles del Himalaya. Es sorprendente comprobar durante el descenso todo lo que habíamos subido durante horas. Es una ocasión para disfrutar de la grandiosidad del lugar, llenarse los pulmones de un aire cada vez más agradable y más denso, deslizándose durante tantos kilómetros sin esforzarse para nada.....
COLLADO RÉCORD EN BICICLETA
En el año 2005 los miembros de ‘Pedalsalcel’ medimos los collados ciclables considerados más altos del mundo, que están sin asfaltar. En inglés se les llama ‘motorable’, que significa que permiten el paso de autocares y otro tipo de vehículos aunque no estén asfaltados. El Semo La, un collado del Tibet central que mide 5.565 m., está considerado el más alto de todos ellos, pero pueden aparecer otros mayores, tanto entre los asfaltados como en los ‘motorables’, que todavía no se hayan medido. Por su parte, el Khardung La, hasta hoy Récord Guiness como “collado más alto accesible a vehículos”, resultó medir “sólo” 5.359 m., en lugar de los 5.600 que se le atribuían, aunque esto no le quita el puesto como el puerto ciclable más alto del mundo. Las medidas de cada collado, grabadas por nosotros en el GPS Leica GS20 durante 50 minutos, fueron postprocesadas, recalculadas y consensuadas por Leica Geosystem, el Institut Cartogràfic de Catalunya y el Instituto Geográfi co Nacional. No hay collados en el Himalaya mejor medidos, garantizado.
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