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EN NUEVA YORK, COMO EN CASA
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1. Ruta por Nueva York2. Más información
Bike the World es un proyecto de ciclismo urbano que trata de recopilar información sobre las distintas formas de usar la bicicleta en las ciudades del mundo. Estos datos se recogerán finalmente en un libro. En Ciclismo en Ruta os ofreceremos como adelanto algunas de las experiencias vividas en urbes de diversos. continentes. Y qué mejor forma de comenzar que hacerlo por una de las ciudades más atractivas del mundo para el viajero como es Nueva York.
La primera parte del proyecto Bike the World se realizó en Estados Unidos, meca del coche y el transporte motorizado, pero también sede de importantes movimientos en bici como la Masa Crítica, así como cuna de grandes ciclistas de élite como Lance Armstrong y tantos otros. En una serie de reportajes sobre este país daremos a conocer las claves para pedalear por las principales ciudades: Nueva York, Boston, Washington, Los Ángeles o San Francisco. Como no podría ser de otra manera, los ciclistas urbanos y los aficionados de carretera o montaña, tienen mucho en común, así que también os contaremos cómo salen de ruta los ciclistas por ciudades súper extendidas y en las que sólo atravesarlas ya pueden suponer 50 kilómetros de semáforos. Pero aún hay más: tiendas muy específicas, revistas, asociaciones y velódromos con apuestas. ¿Cómo se mueven los americanos sobre las dos ruedas?.
UNA MANZANA MUY GRANDE
Nueva York es una ciudad sin límites. Lo que no se puede hacer por tierra se hace por mar o aire. Y casi todo es posible. La ciudad de los rascacielos y los taxis amarillos, en la que pensar en ir en bici parece una locura, organiza miles de actividades durante el año para potenciar el uso de este medio de locomoción. Mayo es el mes de la bici en Nueva York, el mejor mes para pedalear. Cuando los profesionales ya están listos para la temporada, los ciclistas urbanos se quitan la nieve de los hombros y se preparan para el verano. En todos los aspectos, Nueva York asombra al ciclista urbano. Al moverse con una simple bici los rascacielos parecen aún más grandes y las avenidas y el ajetreo de la ciudad que no duerme se vive más intensamente. El ciclista se convierte en un ser vulnerable ante tanta magnitud.
Sin embargo, como ocurre en cualquier otra ciudad, cuando se pedalea se percibe un ambiente más humano, como si todos los peatones saludasen y las tiendas nos recibieran con las puertas abiertas. Moverse en bici por Nueva York ofrece otro contacto con la gente, los olores, el ruido. Las cosas se viven de otra forma. Hacer turismo en bici por Nueva York permite ser independiente de los medios de transporte, ahorrar dinero, llegar donde otros no llegan y aparcar en la puerta de todos los museos y tiendas. Como la mayoría de las ciudades grandes de EE.UU., Nueva York es lugar de barrios y en cada uno hay un código no escrito. No sólo las clases sociales hacen a unos barrios más transitables que a otros, algunos concentran mayor número de tiendas de bicis o mecánicos, otros son lugares para turistas y bicis de alquiler y Manhattan es el circuito abierto para los mensajeros más famosos del mundo. Cada uno de los cinco barrios de la gran manzana es una pequeña ciudad, pero además aquí se da la peculiaridad de que en cada barrio los mismo vecinos actúan de una forma distinta y cuando van a otro practican otro personaje. La única precaución es el sentido común y la naturalidad.
En todo caso, Nueva York no es el paraíso para el ciclista. Hay muchas normas -y éstas sí que están escritas- que se deben cumplir. La mayoría están orientadas a mejorar la circulación del tráfico motorizado, como ocurre en casi todas partes, y otras simplemente se hacen para evitar concentraciones de ciclistas o que los mensajeros se salten las normas por dejar un paquete a tiempo.
CONSEJOS ÚTILES
• Conseguir el mapa de ciclismo en Nueva York a través de Transportation Alternatives o las webs de transporte.
• Se puede viajar con a bici en el metro de Nueva York a cualquier hora del día con el billete simple. Cuidado porque el sistema de metro se conecta con el de tren de cercanías (MTA), donde hay restricciones horarias.
• El carril bici casi siempre está en la calzada, prestar atención en los cruces y señalizar los giros. No obstaculice a otros ciclistas.
• Utilizar siempre las luces, tanto traseras como delanteras. Existe policía exclusiva para ciclistas y actúa continuamente.
• El casco es obligatorio fuera de la ciudad y dentro de ella para menores de 14 años y personas que trabajen en bici (mensajeros, taxistas, repartidores…)
AGOSTO DE 2004
La Masa Crítica, nacida en San Francisco en septiembre de 1992, es un movimiento a medio camino entre lo lúdico y lo reivindicativo que consiste en que los ciclistas se reúnen el primer viernes de cada mes para pedalear en compañía por las ciudades. En Nueva York se celebra desde 1993 y el aumento del número de participantes -de unas decenas a 5.000 en agosto de 2004fue el principal motivo del famoso arresto que se produjo ese mismo día. Durante la marcha del 27 de agosto, 264 ciclistas pasaron la noche en las comisarías de Nueva York. Una nueva ordenanza municipal sentenciaba: queda prohibida la unión en marcha de más de 50 personas en la calle sin permiso para hacerlo. Es decir, que la Masa Crítica debía pedir permiso para rodar por las calles cada mes, como si de una manifestación o carrera se tratase. En junio de 2007, cuando Bike the World se presentó a la Masa Crítica de Nueva York, ésta se celebró como siempre, pero con un número muy reducido de participantes. Algunos de los que asistieron comentaban: “cada vez viene menos gente”, “a nadie le gusta pasar la noche entre rejas”, “llega un momento en el que te das cuenta de que no puedes hacer nada sin pedir permiso. En Nueva York no se puede hacer la Masa Crítica”.
Sin embargo, la ciudad tiene mucho carril bici y zonas verdes, así como un plan local para mejorar el transporte en bici. Iris Weinshall, responsable del Departamento de Transporte de la ciudad de Nueva York, anuncia continuas medidas que ayudan a los ciclistas de la ciudad: señales que indican calles compartidas, 200 millas nuevas de carril bici cada año, programas de sensibilización, reparto gratuito de cascos y millones de dólares gastados en estudios para analizar la situación. Desde luego, hay algo contradictorio en toda esta política de favorecer el uso de la bici si luego no se permiten manifestaciones a pedales. En todo caso, el visitante ocasional no encontrará dificultades para manejarse en bici por la ciudad, y con la cantidad de actividades y señalizaciones que hay todo EE.UU., se puede decir que en Nueva York se pedalea fácilmente.
WEBS PARA CONSULTAR ANTES DE COGER LA BICI
New York Cycling Club: www.nycc.org
Trasnportation Alternatives: www.transalt.org
New York Department Of Transportation : www.nyc.gov
Kissena Velodrom : www.kissena.info
Bycicle Month www.bikemonthnyc.org
Central Park: www.centralpark.com
EL MEJOR MAPA
La mayor asociación en defensa del transporte urbano de Nueva York se llama Transportation Alternatives. Este veterana comunidad nació en 1973 y desde entonces se dedica a defender al peatón, el patinador y el ciclista en casos de accidentes, con un equipo de abogados exclusivo.
Nueva York tiene 11 millones de habitantes distribuidos en sus 5 barrios y cada día 110.000 ciclistas salen a la calle para ir a trabajar, al colegio o para hacer tareas, así que el turista no se sentirá solo, es más, en los carriles bici le pasarán volando los encorbatados currantes.
Como turista en bici, lo que más se aprecia es tener un buen mapa y Transportation Alternatives ofrece uno al que llaman NYC Cycling Map. Este útil instrumento tiene instrucciones de cómo atravesar los puentes, las calles con carril bici, con espacio compartido, con tiendas de bicis, etc. Es la herramienta indispensable para no perderse en la ciudad, incluso mejor que el que realiza el propio ayuntamiento. Las calles llevan la dirección, indica el horario en el que se puede ir con la bici en el tren (en el metro 24 horas), los teléfonos de emergencia y de las tiendas y, en definitiva, todo lo que necesitas saber si vas con la bici por la ciudad.
LAS MEJORES RUTAS
Central Park es conocido mundialmente porque siempre sale en las películas de Nueva York, pero la realidad es que no se puede dejar de pasar por este parque que se usa para todo y por todos los que viven o trabajan en Manhattan.
Cuando en las películas alguien aparece corriendo por el parque, los buenos atletas pensarán que deben ser aficionados, pero se equivocan. El parque es muy grande, muy muy grande, y por él corren todo tipo de personas. Es más, en él se entrenan también equipos ciclistas aficionados.
¿A qué velocidad van los ciclistas de carretera neoyorkinos? En la web del Nueva York Cycling Team proponen un test para calcular en qué equipo conviene inscribirse para salir a rodar. El test consiste en dar cuatro vueltas al circuito más grande de Central Park, es decir, hacer 40 kilómetros. Si el tiempo es inferior a una hora y diez minutos permiten la entrada en el grupo de los campeones. Siempre quedará la opción de hacer el test aunque sólo sea para probar.
El ambiente en Central Park es relajado, ya que convive perfectamente el deporte y el ocio. Según parece, la vida es tan estresante en las oficinas de Nueva York que los trabajadores tienen al parque como un pequeño santuario. Desde luego, las imágenes de gente comiendo un sándwich con la corbata o pasándose una pelota mientras mordisquean un pretzel (típico bollo que se vende en los kioscos de la ciudad), son de lo más habitual. Pero no hay que quitarle el ojo a esas pedazo de bicis de carretera que quitan el hipo que al verlas no puede evitar pensarse si las usan para vacilar por el parque o para entrenar. Otra de las buenas rutas que pueden hacerse de visita a Nueva York es el Greenway-Manhattan Waterfront. En esta ciudad a los carriles bici, que también son habilitados para los patinadores, les llaman Greenways. El que recorre toda la península de Manhattan por la costa es especialmente bonito porque continuamente se tiene la ciudad a un lado el río Hudson al otro. Además, es muy transitado por todo tipo de vehículos sin motor, desde bicis reclinadas hasta extraños patines. Esta ruta tiene 51 kilómetros y bien puede hacerse en un día parando a comer en los muchos puestos de comida rápida de la zona y haciendo fotos de las vistas. Esta ruta también es perfecta para no tener que atravesar la ciudad si quieres llegar de un extremo a otro.
KISSENA VELÓDROMO
Los mensajeros en bici de Nueva York tienen fama de ser los más rápidos de EE.UU., pero eso no tiene que ver sólo con la velocidad a la que mueven sus pedales, sino con la pericia con la que esquivan el tráfico o se aprovechan de él, ya que en ocasiones se enganchan a los taxis para ir más rápido, algo que está prohibido. Además, los mensajeros tienen que lidiar con otro aspecto mucho peor: los enormes edificios de oficinas en los que dejar un paquete significa pasar por innumerables controles y procedimientos burocráticos. Se dice en el mundo de los mensajeros que todas las ciudades son iguales, que lo único que cambian son las recepcionistas, que son en el último momento quienes agilizan su trabajo.
Los mensajeros profesionales utilizan bicis de pista clásicas, y existen tiendas especializadas para este tipo de ciclismo urbano. Además de tener una estética entre deportiva y guerrillera, los mensajeros son fanáticos de la velocidad y el riesgo, por eso se entrenan en velódromos que les aportan potencia para arrancar esos enormes platos.
En Nueva York el velódromo más popular es el Kissena, situado en Queens, al este de Manhattan. Los miércoles por la tarde, cuando las oficinas se cierran y aún no ha caído el sol (el velódromo está al aire libre), se juntan allí unos poco aficionados con bicis de carbono de última generación, y otros muchos mensajeros, que con sus bicis de racores vienen a rivalizar. De pronto se crea en el ambiente cierta tensión. Los participantes pagan una inscripción que al mismo tiempo es una apuesta. Quien gana se lleva parte de la recaudación del día. Por supuesto, hay un juez, pero todo discurre entre distendido y semiprofesional. Allí están los mensajeros riéndose y haciendo como que ignoran a ese equipo que llega a última hora y que tiene toda la pinta de ser gente de la competición.
Se empiezan a dar las salidas y cada uno participa en lo que quiere: persecución, por equipos, velocidad, keirin. Un grupo de chicas se pone de acuerdo para poder participar en algo. Cuando el sol se va escondiendo los grupos se rompen y los mensajero se van a celebrar sus victorias con mucha cerveza mientras que tal vez los más deportistas se coman unas barritas. ¿Qué más se puede hacer en Nueva York con la bici? Marchas populares, consejos, clases de seguridad vial… El que no pedalea es porque no quiere.
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